Reflexiones sobre el futuro de Danilo y Leonel

Por: Belarminio Ramírez Morillo 
SANTO DOMINGO. En el ciclo de la democracia dominicana iniciado con la muerte del tirano Rafael L. Trujillo en 1961, sólo dos presidentes han gobernando más de un período, y son Joaquín Balaguer Ricardo (quien gobernó 22 años) y Leonel Fernández Reyna
(quién está vivo y lleva 12 años de gobierno). Ahora, debido a la calificación que está logrando el presidente Danilo Medina, en menos de 18 meses de gestión, presagiamos que estamos en el umbral de una nueva era. 

Los resultados del sondeo realizado por la firma Gallup, cuya investigación de campo fue realizada entre el 24 y 28 de enero del 2014, y publicados en el matutino Hoy el jueves 06 de febrero del mismo año, certifican que se ha iniciado la era de hegemonía y predominio político del presidente Danilo Medina Sánchez.

El 82.0% de la muestra dijo que el presidente Medina se había desempeñado bien; el 84.7% expresó tener una opinión positiva sobre el gobernante; el 86.9% respondió que el presidente Medina la inspiraba confianza; y el 87.4% dijo que aprobaba la forma como el presidente Medina está condiciendo el país. Algo extraordinario es que el nivel de confianza en el gobernante se incrementó en 14 puntos porcentuales entre septiembre del 2013 y enero del 2014, cuando algunos analistas habían presagiado que el impacto en la simpatía lograda por la escucha empática y la forma gobernar cercana de la gente y desmitificadora del poder, automáticamente al entrar en segundo año de gestión, comenzarían a descender. 

Las tesis formuladas por los estudiosos del comportamiento y la conducta electoral que afirman que los gobernantes en América Latina exhiben un nivel alto de popularidad en los primeros cien días de gestión y, en algunos casos, en su primer año, pero esta comienza a desplomarse al inicio del segundo año, cuando ya las personas se han olvidado de las fiestas y celebraciones y retornan al estado mental en que se dan cuenta que sus expectativas no han sido satisfechas, pierden certeza en el caso dominicano, ya que la valoración y encantamiento que tiene la población con el presidente Danilo Medina, casi 18 meses después de asumir el poder, sigue en crecimiento. 

De estar permitida la reelección presidencial continua, faltando dos años y cuatros meses para las elecciones del 2016, desde ahora se podría concluir que la victoria de Danilo Medina no tendría de por medio escollos, pero como puede presentarse de nuevo como candidato presidencial en el 2020, el diálogo popular dice que su retorno está asegurado.

El posicionamiento en la mente y el corazón de las personas que tiene Danilo Medina Sánchez, podemos decir que ya no es una sensación del momento. El posicionamiento que tiene al comienzo del 2014 es una valoración que se mantuvo en crecimiento desde el momento en que asumió el poder, el 16 de agosto del 2012. 
Por tanto, percibo que mantendrá los mismos niveles de aprobación durante todo el mandato, hasta el 16 de agosto del 2016. Llego a esta conclusión fundamentado en el hecho de que el posicionamiento alcanzado por Danilo es el producto de un comportamiento mezclado con unos resultados de gestión. El gobernante es cauto en el cuidado de su imagen y reputación. Bajo ninguna circunstancia Danilo pondrá en juego el buen nombre que ha construido hasta el momento. Mientras que sus colaboradores seguirán haciendo los esfuerzos de lugar para buscar sinergia con el comportamiento humanizado del gobernante, con su gerencia transparente y con su pedagogía de educar con el ejemplo. 

La población califica al presidente Danilo Medina como excelente, pero su equipo también saca A en la evaluación. La población califica a Danilo comparándolo con Leonel, ya que las personas desconocen otros métodos de evaluación. La población califica a este gobierno comparándolo con el gobierno anterior. Entonces si uno pasa el otro se quema. Así es que hay trazada una tendencia en el clima de opinión pública que podría mantenerse por un buen tiempo. 

Danilo seguirá avanzando. Medina y su gobierno seguirán esforzándose para mantener esa alta calificación, mientras que Leonel y su entorno seguirán cargando con la culpa.

¿Puede Danilo ser piadoso con Leonel? 

NO, porque su propósito no es minimizar, ni reducir a Leonel. El propósito de Danilo es cumplir con su misión y ser trascendente en la historia. 

¿Puede Leonel hacer algo para reducir el impacto del clima de opinión negativa que se cierne en su contra? 

SI, puede a la mayor brevedad posible poner en acción una estrategia para desviar el curso de la comparación con Danilo, y esa estrategia debe consistir en desinteresarse sincera y decididamente en ser oferta electoral para el 2016. De hacer esto, una parte importante de la población que le cogió con él y que le tipifica como el causante de todos sus males, automáticamente reducirán las críticas y ataques.

La alta valoración que tiene Danilo en estos momentos, la cual se mantiene rondando el 90 por ciento de las simpatías, tiene que ver una mezcla entre firmeza de carácter y filosofía de gestión, fruto de una sinergia entre gerencia y liderazgo, en que el discurso guarda relación directa con el comportamiento y con las prácticas del presidente y del gobierno. Al Danilo lograr ese posicionamiento, sin proponérselo está sacando del escenario al presidente de su partido, a su antecesor, el doctor Leonel Fernández Reyna. 

El 73.2% de la población señala que el gobierno del presidente Medina es diferente al gobierno del doctor Leonel Fernández. En el estudio anterior, un porcentaje similar expresó que el liderazgo de Danilo era diferente al liderazgo de Leonel. 

Entonces, si un porcentaje tan alto de la población considera que hay una diferencia tan marcada entre ambos líderes y ambos gobiernos, y al mismo tiempo, expresa confianza en el presidente Medina en un 86.9%, esto quiere decir que el liderazgo de Danilo Medina ha tomado supremacía sobre el liderazgo de Leonel Fernández, y percibo que el estado o ciclo que se inicia, será duradero.

La era de Danilo se inició y la era de Leonel terminó o se detuvo, porque es un hombre joven y el futuro en ciertas formas es impredecible. Lo importante es entender que ambos liderazgos no pueden estar en la cima del agrado y la valoración, porque las personas lo que están haciendo es comparando al actual gobernante con el anterior gobernante, y como el actual lo está haciendo mejor en el sentido amplio de la palabra, entonces la caída de Leonel seguirá siendo estrepitosa. Es como una muchacha que cambia de novio, si para ella el actual es mejor que el anterior, pues el pasado es borrado de su mente y de sus recuerdos, es historia patria.

¿Retornará Leonel? 

Es la pregunta que muchos dominicanos y dominicanas se formulan y que me hacen en encuentros cotidianos y en entrevistas en medios de comunicación. Leonel no está liquidado, sencillamente está en un mal momento, que si el liderazgo es sabio deberá asumirlo como un momento de tregua y descanso: “La muchacha, en este caso, que es el pueblo dominicano, cambió de novio. Al novio anterior (Leonel) lo único que le queda es esperar para ver si sucede algo que haga que la novia se decepcione con el novio actual (Danilo). Empero, sino no sucede nada desencantador, entonces definitivamente el novio anterior (Leonel) deberá aceptar los hechos y entender que ha sido reemplazado.

La población por encima de vinculaciones partidarias, clases sociales, segmentación por sexo y edad, por encima de creencias religiosas, está en Danilo. Por donde quiera que se transita; en los lugares en que concurren las personas, el tema político es la satisfacción con el desempeño del presidente Danilo Medina, pero los reconocimientos a Danilo, están a la vez siendo acompañados por expresiones de desencanto, disgustos y decepción por el comportamiento de Leonel y sus acompañantes en los períodos de gobiernos (2004-2012). O sea que en la medida en que las gentes admiran y valoran a Danilo, también expresan desencanto y rechazo a Leonel. 

¿Podrá Leonel cambiar ese cuadro de opinión negativa en este año 2014, ya que temprano del 2015 el PLD deberá escoger su candidato o candidata presidencial? 

Esa hazaña no es posible, ya que para que Leonel esté bien, Danilo tendría que estar mal, y esto último no sucederá. Cuando un liderazgo alcanza niveles tan altos de imagen positiva teniendo como zapata y columnas centrales la confianza y la credibilidad, su descenso se produce en la medida en que desencante y decepcione a las personas. La naturaleza flemática de Danilo le convierte en un liderazgo certero. Las personas están encantadas con él, y debido a la disciplina que moldea sus pensamientos y regula sus actos, no cabe la menor duda de que podrá sortear momentos de dificultades sin que su competencia, sin que la confianza y credibilidad que hasta el momento haya ganado, se vulnere.

Fuente: Taíno Digital

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