Los problemas del diálogo en la lucha interna de PRD

Por. Orlando Gil. 
EN LA ARENA.-  Los seguidores de Hipólito Mejía parece que hacen su tarea en arena de  playa muy cerca del mar, pues cuando no la desbaratan de una patada, el agua penetra y la borra.
La última carta a Miguel Vargas lo deja claro, amnesia total, como si no hubieran hecho nada antes y esta fuera su primera iniciativa. La comunicación, sin embargo, es más de lo mismo: condicionar un proceso que los tiene afuera y atrás. Olvidaron de pronto que habían acudido sin éxito a las altas cortes del país, que se devolvieron después de plantearse la posibilidad de casa aparte, las denuncias internacionales que los llevaron a la OEA y  a otras instancias de poder en Washington y de que siguen pendientes recursos de amparo ante órganos públicos fuera del territorio nacional. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por ejemplo. Si esas eran las vías decididas ¿a qué volver al diálogo con un Vargas que no acepta más razones que las suyas, que se comporta como un dictador y responde a intereses ajenos al PRD? ...

LA COMISI”N.- ¿Qué sucedió entre la mediación de Peggy Cabral y Ana María Acevedo de semanas atrás y ahora que se busca un acercamiento directo? La comisión organizadora y el cronograma de la convención ordinaria a iniciarse el 23 de este mes. Lo que siempre se dice, de que no es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar. Si los seguidores de Miguel Vargas pudieron superar la prueba de las altas cortes y sus trabajos se llevan a cabo con la mayor legalidad, sus resultados serán irreversibles: los seguidores de Hipólito Mejía y Luis Abinader quedarán fuera de los organismos. Sus gritos entonces no encontrarán eco y el PRD será entero de Vargas, sin disidencia interna ni réplica desde fuera que deba ser tomada en cuenta. La legitimidad es algo muy difícil, pero no así la legalidad, y la legalidad es lo que importa a los fines de los órganos públicos creados al efecto. Si el tren arranca y toma velocidad, será imposible montarse, pues no habrá más que una estación de abordaje y otra de arribo...
LA CANDIDATURA.- Cuentan que cuando la “negociación” de boca con Peggy Cabral y Ana María Acevedo de por medio, Hipólito Mejía convino en todos los puntos y dijo que mandaría a sus representantes para los detalles. Solo que César Cedeño llegó con una vara en la mano y antes de sentarse aclaró que la candidatura del 2016 era de su jefe político. Esto es, de Mejía. Entonces no hubo más que hablar y el sector de Miguel Vargas se recogió antes de desplegarse, y ni siquiera admitió la existencia de ese trato, que fue secreto, del modo que son secretos los asuntos entre perredeístas, que no ocultan nada y todo lo comparten con la calle. De seguro que Cedeño no se inventó esa salida cuando iba  en el camino, sino que hizo lo que le dijeron que hiciera: dos o tres impertinencias de manera que se fuera a pique el entendimiento y continuara el impasse. Ni siquiera se supone porque el grupo de Mejía actúa de esa manera, pues hasta ahora luce errático e imposible de alzarse con la victoria. Cualquier conversación que de arrancada ponga en el primer plano la candidatura, estará condenada al fracaso...
EL LIBRETO.- Al analizar estos hechos siempre se llega a la conclusión de que el problema no es Mejía, que dice que si a todo, sino los dirigentes que se acogen a su sombra. Como en ninguno de los acuerdos probables o hablados hasta ahora les sacan su comida aparte, montan su mala crianza y  Mejía echa para atrás. Pero tanto se repite la escena, que ya se hace sospechosa, y se piensa que el libreto es de  Mejía, quien es bueno dando vueltas, pero no avanzando. La rueda de prensa del lunes iba a realizarse el domingo, y desde el mismo domingo se conocían los términos de la carta a Vargas. Ahora ¿qué pasará con la propuesta? No hay porque ver la situación con efecto dominó, pero la caída del  primer punto afecta al conjunto. José Joaquín Puello reaccionó como lo había  hecho  anteriormente. Declinó con amabilidad el ofrecimiento, y no hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que conociendo los árboles, después de haber estado en el bosque, no quiere rascarse en javilla...

No hay comentarios:

Publicar un comentario